

TU INQUILINO PUEDE QUEDARSE SIN PAGAR!
«LOS INALQUILABLES»: La Nueva Realidad del Mercado de Alquiler
En los últimos años, el mercado inmobiliario ha sido testigo de una problemática creciente que afecta tanto a propietarios como a inquilinos. Un reciente video titulado «Los Inalquilables | STOP vulnerables ⛔️« expone la emergencia de un nuevo grupo dentro del mercado de alquiler: los «inalquilables». Se trata de personas que, por distintas razones socioeconómicas, enfrentan serios obstáculos para acceder a una vivienda en alquiler, quedando en una especie de limbo habitacional.
¿Quiénes son los Inalquilables?
El término «inalquilables» hace referencia a aquellas personas que, pese a necesitar una vivienda en alquiler y estar dispuestas a pagar, no logran ser aceptadas por los propietarios. Entre los principales factores que los excluyen del mercado se encuentran:
- Ingresos insuficientes o inestables: Muchos propietarios exigen contratos laborales fijos y estables, lo que deja fuera a autónomos, trabajadores eventuales o con ingresos variables.
- Historial crediticio negativo: Tener impagos, deudas previas o un mal historial financiero puede ser motivo de rechazo inmediato.
- Falta de avales o garantías: En algunos casos, se exige un avalista con solvencia, lo que dificulta aún más el acceso.
- Condiciones familiares o personales: Familias monoparentales, aquellas con una composición familiar fuera de lo tradicional que suelen ser discriminadas.
- Edad y perfil socioeconómico: Jóvenes sin experiencia en alquiler o personas mayores con pensiones ajustadas, rentas bajas, pueden ser percibidas como riesgosas para los arrendadores.
- Familias de renta baja: Los «inalquilables» suelen ser familias cuyos ingresos anuales no superan el equivalente a IPREM multiplicado por 3, lo que equivale aproximadamente a 25.000€ al año. Esta es una cantidad importante, ya que la mayoría de familias con un solo sueldo entran en esta categoría.
- Personas con discapacidad o minusvalía: Aquellas personas con una discapacidad reconocida de al menos un 35% también enfrentan dificultades en el acceso a la vivienda.
- Personas que reciben ayudas o subvenciones del Estado: Los propietarios deben desconfiar de aquellos inquilinos que dependen de subsidios, a pesar de que sus ingresos puedan estar garantizados.
¿Cómo prevenir este tipo de inquilinos?
Una vez que un inquilino ha firmado el contrato de alquiler, el propietario pierde el control sobre la situación. Actualmente, los contratos de alquiler tienen una duración mínima de 5 años, pero incluso después de este período, si el inquilino es considerado vulnerable, podrá quedarse en la vivienda sin pagar indefinidamente, ya que la ley les protege ante el desahucio.
El Estado no se hace cargo de ellos, dejando a los propietarios sin recursos legales para recuperar su propiedad. La única opción viable es intentar llegar a un acuerdo con el inquilino para que abandone la vivienda voluntariamente, lo cual no siempre es posible.
Para evitar esta situación, es fundamental tomar precauciones antes de alquilar:
- Contratar un seguro de alquiler: Este tipo de seguro no cubrirá impagos de inquilinos vulnerables, pero las compañías aseguradoras realizan una investigación exhaustiva del potencial inquilino. Es una de las pocas garantías que pueden ayudar a filtrar perfiles problemáticos.
- Realizar una selección rigurosa: Verificar la estabilidad laboral, solvencia económica y referencias de inquilinos antes de firmar el contrato.
- Evitar contratos largos si no es necesario: Aunque la ley establece un mínimo de 5 años, en la medida de lo posible, estructurar los acuerdos de manera que se reduzcan los riesgos de impagos prolongados.
Conclusión
Los «inalquilables» representan una realidad cada vez más evidente en el mercado de alquiler. La dificultad para acceder a una vivienda no solo afecta a quienes buscan un hogar, sino que también puede generar consecuencias económicas y sociales a largo plazo. Es crucial encontrar un equilibrio entre la seguridad de los propietarios y la necesidad de vivienda de los inquilinos para evitar que esta problemática siga expandiéndose.
En Propertor, seguimos de cerca la evolución del mercado inmobiliario y promovemos soluciones efectivas para hacer frente a estos desafíos. ¿Cuál crees que es la mejor estrategia para enfrentar esta situación? Comparte tu opinión con nosotros.






















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